Escuela Municipal de Música Isidro Maiztegui

Escuela Municipal de Música "Isidro Maiztegui"

lunes, 4 de abril de 2011

Escuela Municipal de Música: “otro edificio…ya”

Hay una realidad en la Escuela Municipal de Música “Isidro Maiztegui” que nos señala una matrícula muy importante. Su Director Ricardo “Cary” Pico nos acerca la misma también enumerando los talleres y hasta cada compromiso de los profesores! Llegando a la necesidad de contar con OTRO EDIFICIO entre los desafíos para éste 2011. La realidad indica que –matriculados en el mes de marzo- los alumnos de la EMMIM superan los 250 estudiantes y el espacio físico es inadecuado para la creciente demanda.

Ya con un tiempo muy importante en la direcciòn de la Escuela Música: Muy superadas aquellas expectativas de un poco más de 100 alumnos?

-Pico: La demanda de inscriptos para el ciclo lectivo 2011 nos ha vuelto a sorprender. Imagínese que en 2009, al año de asumir esta gestión, al 31 de marzo había 120 inscriptos y nos pareció un número impresionante. Hoy, antes de culminar este mes de marzo de 2011 ya hay más de 250 inscriptos lo que por un lado reconforta por la oferta de la EMMIM y la respuesta de la comunidad, pero es como se dice: “una de cal y una de arena”. Se dan clases de lunes a sábado y no hemos parado en vacaciones de invierno con “Ver para crear”; ni en las de verano con los “T.e.m.po”.

Desde lo pedagógico también hay cambios, ¿seguramente en lo edilicio también?

-Pico: El cuerpo docente se cuadruplicó por la incorporación de docentes en los Talleres de Iniciación musical cuyos honorarios son parte de la contribución a la cooperadora de la escuela. Hay 80 horas cátedras pagas por el Consejo General de Educación y se han gestionado 20 horas más. Tal crecimiento en la matrícula nos supera en todo orden, en el espacio edilicio y en el temporal; el edificio de Islas Malvinas 79 no da abasto y los horarios se complican. No se puede más.

Esto lo he venido informando desde el 2008 cuando la tendencia exigía que se pensara ya en aquel momento en otro espacio físico. Hoy ya es una urgente necesidad, además porque no se puede crecer con la oferta educativa y proponer otros proyectos archivados por esta razón. Corresponderá una decisión política tanto del municipio como del Consejo General de Educación de resolver el problema edilicio, y en este caso defiendo la idea de un espacio físico propio, con calidad y calidez para trabajar en cuanto a refrigeración y calefacción, y porque con tres pianos acústicos verticales y uno eléctrico, biblioteca, mobiliario e instrumentos musicales como guitarras, requintos, guitarrones, cuatros, los instrumentos de banda donados por Bomberos, la percusión de la Orquestarra y otros. Debo dejar muy bien aclarado que no se puede andar de mudanza en mudanza con los instrumentos, además de la necesidad de contar con aulas preparadas acústicamente para desarrollar las clases sin molestarse entre cátedra y cátedra. Y si es por soñar!... un auditorio con capacidad para 100 personas sería optimizar la actividad de la escuela para conciertos, sala de ensayo, seminarios, charlas y un lugar donde los alumnos puedan mostrar sus propuestas, un miniestudio de grabación ya que la tecnología en estos momentos lo permite, solamente con una PC o una notebook y software específicos, y la continuidad del rescate y revalorización de nuestro patrimonio cultural musical mediante el archivo de grabaciones, partituras, reportajes a músicos artistas gualeyos y de copoblanos memoriosos.

Creeme que no es tanto, es historia! ¿Por qué se ha transformado en IMPORTANTE esta movida?

-Pico: Por sumatoria de compromisos. Desde el año pasado comenzamos a realizar jornadas institucionales con todo el cuerpo docente. Esto ha impactado favorablemente entre los profesores de la Tecnicatura y de los Talleres de Iniciación Musical, ya que se pretende trabajar articuladamente. Se profundizan los conceptos tanto pedagógicos, filosóficos y estéticos y se enriquece el objetivo cultural y social que, consensuadamente, le estamos dando a la Escuela Municipal de Música “Isidro Maiztegui”.

En principio los pilares de Inclusión, Contención y Pertenencia. Luego los referidos al arte, a lo musical en sí, que se presenta como una analogía con el lenguaje hablado, es decir que nadie aprende a leer y escribir antes que a hablar. El sonido como emisor y el oído, la percepción sonora como receptor son herramientas naturales para lograr la comunicación. Esto sucedió con los primeros balbuceos del hombre para luego, después de la propia evolución de miles de años la cultura convirtiera en signos gráficos los sonidos. Aquí también debemos analizar los contenidos y el repertorio académico; es complejo y frustrante aprender música que no está en el contexto real y cotidiano. Se enseña música, danzas, cancionero europeo de cientos de años atrás y se ignora –por no decir menosprecia- la música popular de raíz folklórica o urbana que forma parte del mundo simbólico y actual donde están presentes todos los elementos musicales para reestructurar la enseñanza musical desde el entorno cultural y social.

¿Hay elementos y resultados que indican “no demorar” más este espacio físico propio?

-Pico: Lo hemos dialogado varias veces contigo porque uno ve crecimiento. Se puede observar ya que la huella trazada en “tocar” primero y después abordar el código escrito demuestran que vamos por buen camino, en cuanto a la creación de la orquesta de guitarras denominada Orquestarra como revalorización de nuestro patrimonio organológico y cultural, el Ensamble de alumnos que dirige Juan Martín Caraballo y los proyectos que han surgido del seno de la escuela, tal el caso del “Cuarteto San Antonio” integrado en su mayoría por docentes y alumnos de la EMMIM ( idea y arreglos de Juan Martín Caraballo, Valentín Cosso, Nelson Leonori, Ariel Cardoso ) encima con un reconocimiento provincial ganando en el rubro Conjunto Instrumental del Festival de Villaguay -que además está invitado para la función de gala del próximo 25 de Mayo en Paraná-. Nos obliga como Escuela; y sigo enumerando: La Orquestarra “Juan Ledesma”, el Coro que dirige el Maestro Marcelo Dutto y el consort de flautas dulces que dirige la profesora Celia Martínez Bader ofrecieron el año pasado una síntesis de una obra titulada “Navidad Barroca” con obras del barroco americano en la muestra de fin de año.

O recientemente el concierto Tangualeyo que se ofreció en las “Serenatas de verano” en la Casa de la Cultura “Cesáreo B. de Quirós” y luego en el Teatro Italia integrado por un abanico generacional que comprende desde los 14 años a los sesenta y pico. Esto es sumamente enriquecedor y educador en tanto lo artístico; el joven se nutre del mayor en cuanto a su experiencia estética, intelectual, de vida y éste de la energía que irradia la juventud.

Esto es, indudablemente, otro factor relacionado con la experiencia artística que surge a medida que el proyecto comienza a andar por sí mismo, situación que no estaba prevista y aparece cuando “se hace camino al andar”.

También se genera otro conflicto que es “tocar en vivo” con todo lo que demanda superar lo que se ha dado en llamar el “pánico escénico”. Muchísima gente adulta que estudió música de muy pequeña han comentado esa carencia de no tocar y enfrentarse a un público, sea un auditorio pequeño o uno más masivo. En algunos surge esa actitud natural de exponerse, pero la mayoría de las veces nos encontramos con la actitud para adentro, que sería lo contrario. El artista debe mostrar lo que hace, lo que crea para poder comunicarse con el otro, el público; todos esos parámetros son esenciales para la formación del intérprete, del creador, del músico en este caso y tratar de encontrar el discurso estético que lo acerque a su comunidad. Y debo aclarar que esto no es invento nuestro, sino que hemos puesto a prueba diversas estrategias pedagógicas alternativas de educación musical como las de Kodalhy y Bartok realizadas en las décadas de 1940 y 1950 en Hungría y el método de la argentina María del Carmen Aguilar que cada vez más se aplica en la enseñanza musical, entre otros.

Ya suena todo a desafío…

-Pico: Para mi esto es fundamental: quienes enseñan música deben ser músicos, no concibo que se enseñe a fabricar una mesa o una silla si el docente no es un carpintero, o enseñar un idioma sin saberlo. Si “profesor” etimológicamente proviene de profesar, queda claro que se trata de alguien técnico que conoce y puede hablar y transmitir su sapiencia y oficio. El perfil de un docente de la EMMIM deberá ratificarlo su proyecto musical, más allá de un título.

Si en la escuela secundaria se ha propuesto la flauta dulce como instrumento musical pedagógico, lo menos que se pediría sería que el docente sepa tocar la flauta y haga música y no exigirle al alumno que toque lo que no puede tocar sin una preparación previa de iniciación musical. O complicarle la cabeza con un marco teórico del lenguaje musical que dudaría si el docente es capaz de entenderlo, comprenderlo y aplicarlo prácticamente, es decir haciendo música. Esto lo digo porque es frecuente que concurran padres y madres a la EMMIM buscando clases de apoyo por que su hijo “no entiende nada de la flauta”, tal como lo han expresado.

Y esto también es importantísimo destacarlo y resaltarlo: nuestra escuela es una Escuela de Música que tiene su comienzo de clases como todo establecimiento educacional que depende del Consejo General de Educación, tiene un programa a desarrollar, asistencia a las materias obligatorias y el estudio dentro y fuera de la escuela, tanto desde los talleres de iniciación musical como de la Tecnicatura de Nivel Medio.

Esto se advierte día a día cuando concurren a inscribirse como si la escuela está abierta todos los días del año y por eso estamos desbordados, con el consecuente compromiso de dar respuesta a la demanda de más de 250 interesados que después de arreglar horarios de educación física, inglés, computación y otras actividades extracurriculares buscan en una escuela de música otro espacio y/o tiempo para ocupar su calendario diario o semanal.

La EMMIM no es un pasatiempo ni brinda clases de apoyo. Si alguien se inscribe en una escuela de arte o de música en este caso, es porque quiere, le gusta y no por obligación. Concurre aquella persona que quiere aprender a tocar un instrumento y eso implica un compromiso por parte del docente y del alumno, aunque éste último no comprenda todavía que una educación artística exige todo el esfuerzo como en cualquier escuela. En la educación primaria y secundaria oficial se pueden aprender textos de memoria para determinadas asignaturas, pero en una escuela de arte como la EMMIM, el lenguaje es distinto, hay otros códigos que son medulares para poder hablar un idioma diferente como el artístico, en este caso la música.

En definitiva, la educación artística posibilita una mirada más amplia de la realidad, no tan lineal y si se quiere tridimensional, lo que permite que contribuya a una formación civil más tolerante, solidaria, grupal; en un conjunto musical no se compite por quien termina primero o si un integrante es más avezado instrumentalmente que otro: cada cual ocupa su lugar y desarrolla su rol en función del otro para lograr un objetivo común.

Este año es electoral, en pocos meses se hablara de todo. ¿La Escuela de Música no se toca…?

-Pico: Este año electoral obliga a pensar determinadas situaciones. Si la EMMIM ha sido instalada en la comunidad, a ojos vista por los números de inscriptos, la oferta educativa y los productos ofrecidos, supuestamente quien acceda al “sillón de Rocamora”, sea del color partidario que sea, deberá responder con decisión política y continuar sobre lo pactado en cuanto a actas y resoluciones entre el municipio y el Consejo General de Educación y resolver el crecimiento de la Escuela con un edificio propio.

En cuanto a mi continuidad, primero deberá haber una decisión particular de seguir, dado que no cuento con dedicación exclusiva en la escuela y debo atender dos responsabilidades laborales más las familiares, y esa situación provoca a la larga o la corta un desgaste y un cansancio natural y un abandono temporal de la faz creativa e investigativa que requiere tiempo y espacio. Soy conciente que en una gestión de 4 años se han construido cimientos y se precisaría otra gestión para empezar a levantar paredes. Pero reflexiono que siempre es mejor renovar las dirigencias y dar oportunidad a aquellos que, consustanciados con el proyecto que me honró llegar a dirigir la EMMIM, enriquezcan y fortalezcan con su propia experiencia los destinos de una utopía que hoy es una realidad.

Publicado por: El Debate Pregón.

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